miércoles, 1 de diciembre de 2010

Carola. #7

Al principio mi amigo se derrumbó, pero luego… luego también. Pero trató de buscar de nuevo al coyote para encontrar la posibilidad de… de yo qué sé. Y se fue para la plaza de Santo Domingo y rebuscando encontró el nuevo callejón y el antiguo portal… y no. Encontró una sucursal del Fondo Monetario Internacional; ésos eran otros coyotes, no le interesaban. Así que recordó las palabras del viejo coyote: cerca de Tepozlan, recordó la curva de la autostopista.

Agarró el auto y se fue para allá. No se sorprendió cuando se encontró un poblado fantasma; aquel pueblo era una sombra del pasado, todo ruinas, abandonado desde hacía más de 50 años. Empezaba a hacerse de noche. Mi amigo se sonrió, asumió la derrota y decidió volver a casa cuando ya era noche cerrada. Entró en el coche y, al poco de salir del pueblo, encontró a una chica haciendo autostop en el arcén. Mi amigo no lo dudó, paró, bajó la ventanilla y “¿A dónde vas?”

- "al D.F."
- “Pues sube”-

Y al poco de subirse ella dijo: - "tenga mucho cuidado en la siguiente curva". Y apenas pudo acabar la frase porque en la última palabra sonó el reventón de una rueda. Así que mi amigo se tuvo que hacer a un lado de la carretera, y dijo: “disculpa”…


(continúa) 


1 comentario:

  1. ¡PERO JODER! Lo dejas así... y yo ¿qué? ¿QUÉ ESTÁ PASANDO? xD

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