A la mañana siguiente, después de haber estado toda la noche pensando en aquella mujer, mi amigo salió a la ventana, se asomo, allí la encontró, y aquella cita era diaria, aquella cita se convirtió en una obsesión, día a tras día mi amigo se asomaba a la ventana y la veía pasar, se preguntaba ¿como sería ella?, ¿como sería su vida?, ¿como despertaría?, ¿como dormiría?...
Pasaban los días, y pasaban los meses... Y mí amigo a veces creía percibir el perfume de ella desde lo alto del edificio, fíjate... Creía escucharla tararear una canción y la melodía lo perseguía durante todo el día. Y pasaban los meses... Y pasaron años, años y mi amigo asomado a la ventana, preocupándose cuando la veía caminar bajo la lluvia sin paraguas, preocupado cuando la creía ver mas delgada...
Paso mucho tiempo, y muchas veces estuvo tentado de bajar los ocho pisos para decirle a aquella mujer, que... ¡que diablos! ...Que la amaba, pero no lo hizo.
Y paso mucho tiempo, cuatro años asomado a la ventana, y planeando el momento preciso para acercarse a ella, y por fin tomo una decisión, sería este día...
(continúa)
Oooooh. Perfecto. ¬¬
ResponderEliminar(Me ha gustado eso de: fíjate...).